lunes 30 de junio de 2008
...y digo yo....
¿¿¿¿¿¿Y EL ACUCHILLADO DE PLAZA DE LOS DOS CONGRESOS???? ¿¿¿¿DONDE ESTÁ??? ¿¿¿¿Y EL PERIODISMO PURO E INDEPENDIENTE NO INVESTIGA, CHE????
El odio de estos días

Uno de los mails que recibí durante estos días me pareció no sólo doloroso, sino revelador de un estado de espíritu que atraviesa la derechizada sociedad argentina de estos días. Esta derechización no tiene nada de extraño pues el mundo ha girado a la derecha y en los países ricos surgen el fascismo, el neonazismo, la violencia contra el diferente, la incapacidad del diálogo, el desprecio de la democracia. Estuve –por cuestiones literarias– unos quince días en Europa y la xenofobia, el racismo y la violencia que conllevan son moneda de todos los días. Todos piden que se expulse a los inmigrantes, que no se los deje entrar. Se levantan muros legales o muros reales, como el que levanta Bush contra los mexicanos. El mundo está entre la derecha occidental y el irracionalismo extremo del islamismo. Entre tanto, habían surgido algunos gobiernos tenuemente populistas en América latina, a los que se toleró durante un breve tiempo y sobre los cuales las embestidas son cada vez más feroces. Se trataría de quebrar algunas opciones de esos gobiernos: reemplazar el Mercosur por el ALCA, abjurar de todo gesto de intervencionismo estatal, eliminar cualquier intento de redistribución de la riqueza, concentrar definitivamente los medios de comunicación en el sistema comunicacional que establece hegemónicamente Estados Unidos (con matices, pero sin diferencias notables), desterrar todo lo que apeste a populismo. Si esto se hará democráticamente o no es difícil decirlo. A Chávez, entre la oposición política, los medios de comunicación y el apoyo de Estados Unidos, estuvieron por voltearlo. Lo que se nota en la Argentina es un factor que acaso (porque así es este país) se manifieste con más potencia que en cualquier otra parte: el odio. Sencilla, simplemente, poderosamente el odio. Si alguien pudo pintar: “Cristina vas a morir como Evita”, todo es posible. Si a Cristina se le endilgan insultos del calibre más bajo, más obsceno y si, para peor, son las mujeres las que principalmente lo hacen, uno se pregunta: ¿qué pasa? Supongamos que el gobierno de Cristina Fernández no le cae bien a un sector de la población, pero: ¿es para tanto? ¿Es para injuriarlo más que a Menem, que a De la Rúa? Sabiendo (y aceptando en alguna medida) que a otros gobiernos, sobre todo al militar, no se les dijo nada de esto.
Tomo un ejemplo. El cantante Ignacio Copani escribió una canción. Yo no conozco a Copani. Pero ése no es un problema de él, acaso sea un problema mío. Escucho música clásica desde joven y no he logrado moverme de ahí. Hay quienes intentan hacerme “entrar” en el rock, pero no lo logran. Lo siento. La cuestión es que Copani compuso una canción que lleva un título traslúcido. Se llama: “Cacerola de teflón”. Debe tratarse de una crítica al sector social pro-agrario que se manifiesta en las calles con los utensilios que tiene en su cocina según su pertenencia en la escala social. Las cacerolas que tiene son de teflón. Copani canta su letra. Dice lo que tiene que decir y ahí empieza la invasión mediática. El “foro”, en Internet, tiene un anonimato que facilita la agresión y hasta el insulto más soez. Facilita la expresión del odio. De este modo, Copani dice que, a raíz de su canción, recibió algunos mensajes afectuosos. Pero: “Pero he recibido también otro tipo de contactos llenos de reproches, cargados de odio, regados de violencia, intolerancia, agresión y con un espíritu inquisidor que no creí que anidara todavía en gente de mi comunidad. He sido amenazado, agraviado, insultado, difamado, calumniado y, peor aún, han sufrido ese tipo de atropello miembros de mi familia. No me refiero a los impunes foros de Internet sino a e-mails, cartas y llamados recibidos”. ¿Qué pasa? ¿Dónde estamos viviendo? ¿Esta es la ciudad de Buenos Aires? ¿Esta es la capital cultural de América latina? ¿De dónde salió esta tropa de asalto, organizada, feroz, violenta al extremo de estar a las puertas de la agresión física?
Sigue Copani: “Aquellos que piensan que la Sra. Presidenta de mi país me paga por verso, recital u opinión, simplemente están expresando su propia escala de valores y asumiendo que ellos mismos podrían torcer sus convicciones a un precio determinado. Yo no”. Este es otro toque infaltable de este periodismo del odio. Afirma: todo aquel que se manifieste a favor de este gobierno lo hace por interés. En cambio, si “el campo” llena la Plaza ahí está la patria, la tierra, los valores centenarios, la clase rural que hizo la grandeza de la patria. Si la llena el Gobierno son todos gronchos traídos en los camiones de Moyano, o bandoleros de D’Elía, o desdichados que están ahí por un choripán. Y esto lo dicen periodistas con una trayectoria. Que de pronto se han erizado también de odio. Algunos de ellos cambiarán milagrosamente no bien el Gobierno arregle con sus patrones, con los grupos económicos para los que trabajan. La conversión ideológica del periodismo en los últimos tiempos ha sido vertiginosa. Incluso conozco mucha gente que lo detecta. “¿Viste? Fulano ahora ya no está en contra de Cristina”. “Y claro: si la empresa para la que labura arregló con el Gobierno.” Hay, sin embargo, un ingrediente genuino en este periodismo que acaso ni puedan variar, aunque el grupo mediático para el que trabajan les dé la contraorden: su antiperonismo. El odio gorila pocas veces penetró tanto en nuestra sociedad. Y peor aún: el odio a la generación del ’70. Lo peor que se le puede decir a alguien es setentista. Y al matrimonio presidencial se les dice sin más “la pareja montonera”, cuando jamás estuvieron en esa organización y no se ha discutido aún con claridad los dislates o no que ha cometido en nuestro país. Dice, en fin, Copani: “Nunca discuto una crítica, sea como sea y venga de quien venga. Pero en este caso no recibí opiniones sobre la conformación estética del tema, de su métrica, de sus rimas, de sus sonidos, de la destreza para ejecutarla, sino una violenta y censuradora mirada hacia el contenido de mis ideas y mi conducta, bien típico de tiempos de inquisición y dictaduras”.
Voy a citar ahora otro mail. Es de Hernán Nemi, que tiene 36 años, es profesor de Literatura en la Universidad de Morón, da clases en varios colegios secundarios y tiene un par de obras escritas para Teatro por la Identidad. (Esto lo torna muy sospechoso para la Argentina del odio y sus voceros comunicacionales. Porque la cosa también tiene este costado de destrucción fundamental: “¡Basta con esa cuestión de los derechos humanos! ¡Basta de juzgar a militares! ¡Basta de exhibir a Hebe de Bonafini en cada acto! ¡Ni a la Carlotto nos bancamos ya! ¡Eso terminó, es el pasado, hay que archivarlo!” O si no: “¡Hay que juzgar a los guerrilleros! ¿O no quedó alguno vivo?”.) Suscribo todo lo que dice Nemi, de modo que citarlo es hablar y decir por su medio, que es impecable, y exhibe una prosa inusual: “Se critica a Cristina por autoritaria: ¿qué otro presidente hubiera soportado cien días con rutas cortadas, desabastecimiento y amenazas constantes sin disparar un solo tiro ni reprimir en ninguno de los cientos de cortes de caminos que hubo? Entre el 19 y 20 de diciembre de 2001 murieron 31 personas en la represión del gobierno de De la Rúa a las manifestaciones populares. El matrimonio ‘montonero’ tuvo la actitud más tolerante y democrática frente a las protestas de la ciudadanía que se recuerde en toda la historia argentina”. Aquí sólo podríamos pulir la frase “toda la historia argentina”. Hubo otros gobiernos con tolerancia de democrática. Es cierto que, en este caso, el llamado “campo” ha paralizado el país y su abastecimiento. Se trata, sin más, de un acto de subversión absoluto que deteriora por completo el funcionamiento del país. Y a los piqueteros se los quería colgar por cortar una calle.
Sigue Hernán Nemi: “¿Es éticamente correcto que la clase media y alta de Buenos Aires salgan a golpear cacerolas por las retenciones del campo cuando jamás las golpearon por las flacas jubilaciones que cobran nuestros viejos ni por los chicos que tienen hambre, ni por los sueldos docentes, ni por la carpa docente, ni por la privatización vergonzosa de nuestras empresas en los ’90?”. Y también: “¿Tiene autoridad moral la Sociedad Rural de pedir más institucionalidad cuando apoyó a cuanto gobierno de facto hubo en la Argentina? ¿Este campo hoy indignado es el mismo que aplaudió a Menem a lo largo de la década del 90? Sí, es el mismo”. Es siempre el mismo, Hernán: es el que recibió con atronadores aplausos a Juan Carlos Onganía cuando el dictador entró en el predio de la Sociedad Rural... ¡en carroza! El que abucheó a Alfonsín. El que respaldó a la patria financiera en el golpe de mercado. El que apoyó a Videla y negoció con Menem. Hoy, en esta Argentina del odio, es la clase heroica que representa los intereses de la patria. ¡Y con los periodistas progres a sus pies!
Y, por fin, escribe Hernán: “Quienes piensan –legítimamente– que los ruralistas tienen razón, ¿por qué lo expresan a través de mails o comentarios tan agresivos, tan cargados de odio, tan faltos de argumentos racionales?, ¿qué nos pasa a los argentinos (y argentinas) que nos cuesta tanto bancarnos a una mujer como presidenta? Muchos de los adjetivos de esos mails –muchos de ellos enviados por mujeres– muestran el peor machismo: se la llama a Cristina ‘puta’, ‘conchuda’, ‘turra’, ‘tilinga’... Y al mismo tiempo, los argumentos brillan por su ausencia”.
Es así, Hernán: pero eso de bancarse a una mujer como presidenta no nos pasa “a los argentinos”, sino a ciertos argentinos. Y si hiciera otra política le tirarían flores. No es que no se bancan a una mujer, no se bancan una política. El poder, en este país, es pragmático. Si hacés lo que yo te digo, lo que yo necesito, lo que llena mis arcas, estoy con vos y sos hermoso. No lo olviden: si el establishment argentino se bancó a Menem, se puede bancar a Drácula.
Al sólo costo de que Drácula haga lo que ellos quieren.
José Pablo Feinmann, en Página/12 de ayer
jueves 26 de junio de 2008
La carne y la sangre son de propiedad del patrón
CRUDO RELATO DE PEONES
"Un peón rural trabaja entre diez y doce horas diarias. Y se trabaja de sol a sol. La mayoría está en negro y si a alguno se le ocurre hacer la denuncia, lo echan", el que relata es Benigno López, representante del Frente Nacional Campesino.
Con un tono tranquilo, cuenta cómo el vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas, Ricardo Buryaile, vive hostigando a los pequeños productores, mientras mantiene a empleados paraguayos y bolivianos en condiciones de semiesclavitud.
"Un peón rural trabaja entre diez y doce horas diarias. Y se trabaja de sol a sol. La mayoría está en negro y si a alguno se le ocurre hacer la denuncia, lo echan", el que relata es Benigno López, representante del Frente Nacional Campesino.
Con un tono tranquilo, cuenta cómo el vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas, Ricardo Buryaile, vive hostigando a los pequeños productores, mientras mantiene a empleados paraguayos y bolivianos en condiciones de semiesclavitud.
LA VIDA DE UN PEON
"Un peón trabaja de sol a sol . En el caso que le toque hacer fumigaciones, la mayoría no cuenta con equipo adecuado para trabajar con Glifosato, que es un químico tóxico" -relata-. "Imagine que un peón que trabaja en negro cobra unos $800. Y eso es lo que cobran. Algo típico de Buryaile es utilizar mano de obra paraguaya y boliviana. Los traen, los tienen trabajando y a los tres meses, cuando la gente trata de cobrar, los echan".
La descripción parecería de otro siglo, o de otro lugar, pero es hoy, es acá, y en este país. Continúa Benigno: "Los peones viven en una carpa, bajo un árbol. Y cuando le digo una carpa no hablamos de una grande, de ésas de camping. Una carpa es un pedazo de tela abajo de un árbol. Ahí pasan las pocas horas de descanso hasta que les toca levantarse. Después les aguarda una jornada de doce horas o mas".
"Es común que el trabajador de campo se levante a las cuatro de la mañana y trabaja hasta entrada la noche. Si sufre un accidente, pierde el trabajo. Se queda sin nada. Si tiene un buen abogado puede cobrar, con suerte. En general, lo arreglan con el 10% de la indemnización. Si no, ni eso".
-¿Y nadie hace la denuncia?
-"Si a alguien se le ocurre hacer una denuncia, se hace "correr la bola" de que el peón denuncia patrones y entonces nadie lo contrata".
COMO UN TERRATENIENTE CONSIGUE SU TIERRA
ricardo buryaile, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas, el "demócrata" que pidió que se cierre el Congreso
"Usted fíjese que las familias de campesinos no tienen alambrados. Eso sale mucho y no todos lo pueden pagar. La gente como Buryaile les manda una topadora y arrasan con todo, después alambran ellos. Las familias de campesinos hacen la denuncia, pero la policía no se la recibe. Entonces el terrateniente presenta escritos ante la ley y las familias robadas terminan siendo usurpadoras de su propia tierra".
"Usted fíjese que las familias de campesinos no tienen alambrados. Eso sale mucho y no todos lo pueden pagar. La gente como Buryaile les manda una topadora y arrasan con todo, después alambran ellos. Las familias de campesinos hacen la denuncia, pero la policía no se la recibe. Entonces el terrateniente presenta escritos ante la ley y las familias robadas terminan siendo usurpadoras de su propia tierra".
-¿Buryaile también lo hizo?
-El viene hostigando a diez familias en Formosa. Primero les ofreció dinero, después les envió amenazas. Les matan algún animal y si eso no resulta, le disparan al frente de la casa. Pero las familias resisten. Buryaile tiene miedo a la resistencia porque se pondría en contra a las familias de la zona, que ahora están organizadas. El artículo 2.470 del Código se refiere a la autodefensa de la posesión. Estos son terratenientes que se hicieron fuertes en la época del proceso, así crecieron", se queja Benigno.
"No puede representar a los pequeños productores. Nosotros hablamos por nosotros mismos", concluye.
HORACIO C. LOPEZ
SIEMPRE FUERON NAZIS

SI QUERÉS LEER Y ENTENDER PORQUÉ DIGO QUE ESTOS TIPOS SON UNOS HIJOS DE REMILPUTAS, CLICKEÁ PARA AGRANDAR Y LEER.
LOS MISMOS ARGUMENTOS.
LAS MISMAS PALABRAS.
EL MISMO OBJETIVO.
SOLO QUE ESTA ES LA SOLICITADA QUE ESTOS HIJOS DE PUTA SACARON EN LA NACION EN 1977.
SON LOS MISMOS.
SON GOLPISTAS.
SON NAZIS.
SON COMPLICES DE LO PEOR DE NUESTRA HISTORIA.
QUIEREN VOLTEAR AL GOBIERNO.
DEJEMOS DE MIRAR LA TELE "INDEPENDIENTE" Y MIREMOS LA HISTORIA.
¡¡¡¡¡¡NO PASARAN!!!!
martes 24 de junio de 2008
Llamado a la solidaridad....
....¿alguien puede hacerse cargo de este ser obeso y extraviado mentalmente que visita todos los programas de tele repitiendo pelotudeces sin parar? muchas gracias
pd: especial atencion a las caras de Cindy Deangeli....
pd: especial atencion a las caras de Cindy Deangeli....
viernes 20 de junio de 2008
jueves 19 de junio de 2008
La más maravillosa música

Y ayer me fui a la Plaza.
La última movilización a la que había asistido apoyando algo fue a las demostraciones contrarias al indulto de Menem. La última que recuerdo que fue una marcha también multitudinaria que recorrió el microcentro gritando de manera atronadora “¡NO!”.
Hace años que no voy a una movilización y menos para apoyar a un gobierno.
De hecho, la última vez que fui a la Plaza fue en diciembre de 2001, la noche que De la Rúa se suicidó dictando el estado de sitio.
Lo mas raro de todo es algo de lo que me di cuenta recién a las dos horas de estar ahí, paseando por la Plaza, mirando todo y a todos.
Fui solo.
Solo.
Había quedado con algunos amigos, que finalmente, y por motivos todos atendibles, desistieron de ir.
Lo tomé como una mala señal.
“Uh, no va a venir nadie”
En algún momento dudé de aguantar las 3 horas que restaban para el comienzo del acto.
Llegué temprano, cuando peritaban y retiraban la farola que cayó y provocó la muerte de un infortunado joven tucumano que pisaba por primera vez la ciudad y descansaba al sol en un pedacito de plaza para mitigar el frío.
El infortunio y la escena parecían predecir lo peor, que se confirmaría más tarde.
Imaginé lo que estarían transmitiendo los canales de noticias y los comentarios de nuestros cada vez más imaginativos y mordaces periodistas en los diarios de hoy.
No me equivoqué.
Se utilizó la desgracia ajena para llevar agua a su propio molino.
Ya lo dije, pero me lo pregunto ahora: cuando todo esto termine ¿los periodistas van a hacer autocrítica del BOCHORNOSO papel que están cumpliendo?
La columna que venía de Tucumán se retiró en silencio de la Plaza, acompañando al infortunado al Argerich, desde donde luego se confirmaría el fallecimiento de Carlos Marriera, que ese era su nombre.
Hasta la 13.30, cuando comenzaron a llegar las columnas más numerosas, la Plaza estuvo tranquila y se podía transitar, ir y venir.
Lo aproveché para ver cual era la composición de la concurrencia, y hoy lo puedo decir para los muchos, pocos o nadie que lea esto:
ESO DE QUE LA GENTE QUE FUE ESTABA PAGADA ES UN VERSO PATETICO
Y no lo digo por mí, que obviamente fui por las mías con 12 pesos en el bolsillo para un par de panchos, una coca y un café.
Hablo de la BOCHA DE GENTE que fue sola o en grupo, o en familia, con los hijos a upa, en los hombros o en el cochecito. Con el equipo matero, con facturas, con sanguches envueltos en bolsitas o en tupers. MUCHOS jóvenes, muchos pibes casi de secundaria. Solos o con la pareja o en grupo de amigos.
¿QUIEN LES PAGO A ELLOS?
¿Hubo gente movilizada de sindicatos o de agrupaciones políticas del conurbano y del interior?
La hubo, claro, ¡¡¡hasta gente de ATE y de la CTA había!!!, pero la MAYORIA ERA GENTE QUE FUE A LA PLAZA POR LAS SUYAS A APOYAR AL GOBIERNO EN ESTA PULSEADA CONTRA LAS MAS FORMIDABLE EXTORSION QUE RECUERDE LA HISTORIA ARGENTINA, PERPETRADA POR LOS REPRESENTANTES DE UN SECTOR QUE HISTORICAMENTE NUNCA DEJO CAGADA SIN HACER.. Seguramente no todos adhieren ciegamente al gobierno, ni somos estúpidos o idiotas útiles de nadie.
Llegaron las Madres, llegaron los formoseños, llegaron los de H.I.J.O.S., los misioneros ya estaban desde temprano, llegó una grossa columna de La Plata, llegó más y más gente, llegaron hasta travestis. Ahí ya paré de estirar el cuello para ver quien entraba y con que banderas porque la Plaza ardía.
La Plaza estaba llena.
Como estaba solo, sin fasos y con ganas de fumar, me corrí a Reconquista en busca de un quiosco y justo pasé cuando, de a pie y SIN custodia, Luis D’Elía caminaba tranquilamente saludado EFUSIVAMENTE por TODOS. El revuelo histérico a su alrededor lo provocaban los movileros, corriendo y gritando como enfermos mentales.
Volví y miré por Rivadavia.
La columna de gente llegaba hasta la Catedral, que estaba a pleno de gente en sus escaleras, y se perdía por Diagonal Norte.
¡Oh, oh!
NO SOMOS TAN POCOS, NO SEÑOR, SOMOS MUCHOS, LA PUTA MADRE QUE LOS PARIO TN, CANAL 26, AMERICA, DE NARVAEZ, MACRI, CARRIO, GRONDONA Y EL FANTASMA DE NEUSTADT Y LA RECONCHA DE SU HERMANA.
¡¡¡¡NO NOS PAGO NADIE!!!!
Desde el escenario los vozarrones de Coco Silly y Daniel Aráoz arengan a la gente y hacen subir la temperatura. Canta Fontova. Los de adelante no bajan las banderas así que nos se ve nada, pero no importa. Fontova anuncia la presencia de ¡Diego Capusotto!, aunque no llego a verlo. Listo.
ESTAMOS TODOS.
Después canta Copani, de quién admito jamás compraré un disco, y eso que es de River. Pero hoy Copani se gana los aplausos por su compromiso y por su onda. Las canciones dedicadas a los caceroleros conchetos y a Evita pueden sonar obvias y panfletarias, y muy probablemente lo sean.
Me importa un carajo.
Aguante Copani, canejo
El minuto de silencio por Marriera sirve como introducción al Himno y me sorprendo cantándolo a voz en cuello, como no recuerdo haberlo cantado.
Pero no soy yo solo, que en una de esas estoy enfermo de oficialismo.
No.
Somos todos.
Cantando el Himno.
A los gritos.
Después el discurso preciso, claro y vivseccionador de la Presidenta.
Y taza, taza, cada uno a su casa.
La desconcentración sirve para comprobar lo masivo de la movilización, que solo mengua un poco más visiblemente al llegar a Diagonal y Suipacha.
Mientras caminamos por Diagonal, una pareja de jubilados transitan cansinamente.
-Ahora vamos a ver que dicen los del campo ¿no?- dice ella.
-Me importa un carajo lo que digan, vamos a ver a la Selección- musita el.
Algunos se ríen.
¿A quien le importa lo que puedan llegar a decir a esta altura de la soiréé?
Me voy fumando un pucho mientras veo la multitud contenta convencida de que estar a favor de algo también sirve.
Intimamente, me voy recontento.
Reconfortado.
Esta sensación no se me va a ir aunque hoy perdamos con Brasil, pienso.
La última movilización a la que había asistido apoyando algo fue a las demostraciones contrarias al indulto de Menem. La última que recuerdo que fue una marcha también multitudinaria que recorrió el microcentro gritando de manera atronadora “¡NO!”.
Hace años que no voy a una movilización y menos para apoyar a un gobierno.
De hecho, la última vez que fui a la Plaza fue en diciembre de 2001, la noche que De la Rúa se suicidó dictando el estado de sitio.
Lo mas raro de todo es algo de lo que me di cuenta recién a las dos horas de estar ahí, paseando por la Plaza, mirando todo y a todos.
Fui solo.
Solo.
Había quedado con algunos amigos, que finalmente, y por motivos todos atendibles, desistieron de ir.
Lo tomé como una mala señal.
“Uh, no va a venir nadie”
En algún momento dudé de aguantar las 3 horas que restaban para el comienzo del acto.
Llegué temprano, cuando peritaban y retiraban la farola que cayó y provocó la muerte de un infortunado joven tucumano que pisaba por primera vez la ciudad y descansaba al sol en un pedacito de plaza para mitigar el frío.
El infortunio y la escena parecían predecir lo peor, que se confirmaría más tarde.
Imaginé lo que estarían transmitiendo los canales de noticias y los comentarios de nuestros cada vez más imaginativos y mordaces periodistas en los diarios de hoy.
No me equivoqué.
Se utilizó la desgracia ajena para llevar agua a su propio molino.
Ya lo dije, pero me lo pregunto ahora: cuando todo esto termine ¿los periodistas van a hacer autocrítica del BOCHORNOSO papel que están cumpliendo?
La columna que venía de Tucumán se retiró en silencio de la Plaza, acompañando al infortunado al Argerich, desde donde luego se confirmaría el fallecimiento de Carlos Marriera, que ese era su nombre.
Hasta la 13.30, cuando comenzaron a llegar las columnas más numerosas, la Plaza estuvo tranquila y se podía transitar, ir y venir.
Lo aproveché para ver cual era la composición de la concurrencia, y hoy lo puedo decir para los muchos, pocos o nadie que lea esto:
ESO DE QUE LA GENTE QUE FUE ESTABA PAGADA ES UN VERSO PATETICO
Y no lo digo por mí, que obviamente fui por las mías con 12 pesos en el bolsillo para un par de panchos, una coca y un café.
Hablo de la BOCHA DE GENTE que fue sola o en grupo, o en familia, con los hijos a upa, en los hombros o en el cochecito. Con el equipo matero, con facturas, con sanguches envueltos en bolsitas o en tupers. MUCHOS jóvenes, muchos pibes casi de secundaria. Solos o con la pareja o en grupo de amigos.
¿QUIEN LES PAGO A ELLOS?
¿Hubo gente movilizada de sindicatos o de agrupaciones políticas del conurbano y del interior?
La hubo, claro, ¡¡¡hasta gente de ATE y de la CTA había!!!, pero la MAYORIA ERA GENTE QUE FUE A LA PLAZA POR LAS SUYAS A APOYAR AL GOBIERNO EN ESTA PULSEADA CONTRA LAS MAS FORMIDABLE EXTORSION QUE RECUERDE LA HISTORIA ARGENTINA, PERPETRADA POR LOS REPRESENTANTES DE UN SECTOR QUE HISTORICAMENTE NUNCA DEJO CAGADA SIN HACER.. Seguramente no todos adhieren ciegamente al gobierno, ni somos estúpidos o idiotas útiles de nadie.
Llegaron las Madres, llegaron los formoseños, llegaron los de H.I.J.O.S., los misioneros ya estaban desde temprano, llegó una grossa columna de La Plata, llegó más y más gente, llegaron hasta travestis. Ahí ya paré de estirar el cuello para ver quien entraba y con que banderas porque la Plaza ardía.
La Plaza estaba llena.
Como estaba solo, sin fasos y con ganas de fumar, me corrí a Reconquista en busca de un quiosco y justo pasé cuando, de a pie y SIN custodia, Luis D’Elía caminaba tranquilamente saludado EFUSIVAMENTE por TODOS. El revuelo histérico a su alrededor lo provocaban los movileros, corriendo y gritando como enfermos mentales.
Volví y miré por Rivadavia.
La columna de gente llegaba hasta la Catedral, que estaba a pleno de gente en sus escaleras, y se perdía por Diagonal Norte.
¡Oh, oh!
NO SOMOS TAN POCOS, NO SEÑOR, SOMOS MUCHOS, LA PUTA MADRE QUE LOS PARIO TN, CANAL 26, AMERICA, DE NARVAEZ, MACRI, CARRIO, GRONDONA Y EL FANTASMA DE NEUSTADT Y LA RECONCHA DE SU HERMANA.
¡¡¡¡NO NOS PAGO NADIE!!!!
Desde el escenario los vozarrones de Coco Silly y Daniel Aráoz arengan a la gente y hacen subir la temperatura. Canta Fontova. Los de adelante no bajan las banderas así que nos se ve nada, pero no importa. Fontova anuncia la presencia de ¡Diego Capusotto!, aunque no llego a verlo. Listo.
ESTAMOS TODOS.
Después canta Copani, de quién admito jamás compraré un disco, y eso que es de River. Pero hoy Copani se gana los aplausos por su compromiso y por su onda. Las canciones dedicadas a los caceroleros conchetos y a Evita pueden sonar obvias y panfletarias, y muy probablemente lo sean.
Me importa un carajo.
Aguante Copani, canejo
El minuto de silencio por Marriera sirve como introducción al Himno y me sorprendo cantándolo a voz en cuello, como no recuerdo haberlo cantado.
Pero no soy yo solo, que en una de esas estoy enfermo de oficialismo.
No.
Somos todos.
Cantando el Himno.
A los gritos.
Después el discurso preciso, claro y vivseccionador de la Presidenta.
Y taza, taza, cada uno a su casa.
La desconcentración sirve para comprobar lo masivo de la movilización, que solo mengua un poco más visiblemente al llegar a Diagonal y Suipacha.
Mientras caminamos por Diagonal, una pareja de jubilados transitan cansinamente.
-Ahora vamos a ver que dicen los del campo ¿no?- dice ella.
-Me importa un carajo lo que digan, vamos a ver a la Selección- musita el.
Algunos se ríen.
¿A quien le importa lo que puedan llegar a decir a esta altura de la soiréé?
Me voy fumando un pucho mientras veo la multitud contenta convencida de que estar a favor de algo también sirve.
Intimamente, me voy recontento.
Reconfortado.
Esta sensación no se me va a ir aunque hoy perdamos con Brasil, pienso.
Ayer me sentí menos solo.
miércoles 18 de junio de 2008
Haciendo......caja

¡Por fin! Se puso las pilas Mauri. Ya nos había shockeado positivamente con su "nueva" política al aumentarse los sueldos, aumentar el ABL 300%, pagarle 4 lucas a la gorda Rozitchner por 20 días de "tirar ideas positivas", su plesbicito para ver si a los villeros los matamos o los prendemos fuego y su premio al ortiba del mes.
Ahora, en este momento crucial de la Patria, Mauri responde con ¡GESTION!, señores....¡¡¡¡CRISTOBAL LOPEZ ES RE-PRO, bolo!!!!
martes 17 de junio de 2008
hasta acá llegamos.....

...esta visto que estos tipos, los del "campo", o sino ellos quienes los motorizan sin dar la cara; vienen por todo.
Van a voltear al gobierno, o al menos ese es su objetivo de máxima.
De mínima aspiran a que "renuncie" Cristina y que Cobos, que ya manchó los calzoncillos, llame a "elecciones".
Esto ya lo vimos.
Entre los forros que no saben nada ni conocen la historia y por supuesto no les importa nada salvo las pilas para el ipod, entre los que si saben y actúan en consecuencia, entre los que saben pero se hacen los boludos porque no les gusta como habla la "loca" y entre los garcas eternos de este país, esos que usan camperas de 300 dólares y dicen que están "trabajando" el campo a "pérdida" (en su vida trabajaron, hijos de puta, siempre fueron unos negreros de mierda, la puta madre que los parió); entre todos esos, Mirtha Legrand, Clarin y el gordo Lanata emperrado en demostrarnos que el es un vivo bárbaro van a a hacer mierda todo, se van a cargar el ispa.
Esto ya lo vimos
la asquerosa operación mediática da miedo....ayer casi matan a un par de chabones, rompieron patrulleros, se sabe que en los piquetes patotean a medio mundo, que si pasas el piquete te persiguen y te amedrentan MAL......YA NO TIENEN A LOS MILICOS, AHORA TIENEN A LOS MEDIOS Y A CASI TODO EL PERIODISMO QUE SEGURAMENTE CUANDO PASE TODO ESTO, COMO PASO CUANDO TERMINO LA DICTADURA, NO VA A HACER AUTOCRITICA DEL VERGONZOSO PAPEL QUE ESTA CUMPLIENDO EN ESTOS DIAS.
SON UNOS HIJOS DE MIL PUTAS
TODOS
LOS DE LA TELE, LOS DE LOS DIARIOS Y LOS DE LAS RADIOS
VAYANSE A LA CONCHA DE SU MADRE CON LA LIBERTAD DE PRENSA HIJOS DE PUTA
MERCENARIOS QUE VENDEN A LA VIEJA AGONIZANDO POR UN PUNTO DE RATING
HACE SEIS AÑOS QUE VIENEN MINANDO TODO PARA QUE ESTO PASE
Y AHORA DESCARADAMENTE PRESIONAN PARA QUE EL GOBIRNO LEVANTE EL ACTO DE MAÑANA EN PLAZA DE MAYO
NOCHE OPERARON HACIENDO CORRER LA BOLA DE QUE MOYANO SE BAJABA DEL ACTO, COSA QUE FUE DESMENTIDA AL TOQUE
Y AHORA ENTRONIZARON UN TIPO DE TERROR COMO DE ANGELI DE QUIEN YA SE SABE, EL QUE NO LO VE ES PORQUE NO QUIERE O PORQUE TIENEN MIERDA EN LA CABEZA, UN TIPO QUE LABURA DE ESTO HACE AÑOS EN GUALEGUAYCHU, LABURA DE AGITADOR, HACE CAMPAÑAS EXTORSIVAS Y DE VIOLENCIA, ALGUNA VEZ CON MOYANO, DESPUES CONTRA BOTNIA Y AHORA ESTO
A ESTE NAZI HIJO DE PUTA LO TENEMOS QUE AGUANTAR LAS 24 HORAS DEL DIA PARA ESCUCHAR SUS INSENSATECES Y DEFORMIDADES QUE DE TANTO REPETIRSE YA NOS ENFERMA
NO SE COMO VA A TERMINAR ESTO, CUANDO EMPEZÓ DIJE QUE ERA POCO OPTIMISTA
ESO SI
FACIL, LO QUE SE DICE FACIL,......¡¡¡¡¡NO LES VA A SER, LA PUTA QUE LOS PARIO!!!
EL MIERCOLES A LA PLAZA, PERO NO PORQUE ME GUSTE O ME CAIGA SIMPATICA CRISTINA, NESTOR, D'ELIA O MOYANO O MORENO, SINO PORQUE ESTO HIJOS DE PUTA DEL CAMPO SON LO PEOR Y SE VAN A ARREPENTIR TODA LA PUTA VIDA DE ABRIRLE LA PUERTA A ESTOS GUACHOS.....
lunes 16 de junio de 2008
domingo 15 de junio de 2008
jueves 12 de junio de 2008
Es la democracia, estúpidos
La llamada “crisis del campo”, lejos de resolverse luego del último, mesurado discurso de la Presidenta, parece deslizarse por senderos peligrosos para la República.
Ya el país sabe que fue mentira el enfrentamiento entre dos “partes”.
Hoy todos sabemos que “el campo” es, en realidad, un sector de empresarios rurales que protestan porque van a ganar menos de lo que tenían pensado. Y todos sabemos, también, que el Gobierno metió la pata, no la sacó a tiempo y sigue confundido.
Pero lo que no parece claro –y hay que evidenciar– es que lo que este conflicto puede estar esmerilando, y muy velozmente, es a la democracia misma.
No importa si la sociedad argentina se merece esto o no. Tampoco importa tanto tal o cual retención, o si el malo de la película es Néstor o es Cristina.
Acá y ahora el debate profundo es si llegamos al final de un ciclo de 25 años de democracia imperfecta y volvemos para atrás; o si mejoramos las instituciones de la Constitución Nacional para avanzar hacia una democracia más justa, eficiente y distributiva.
Hay gente humilde que repite consignas vacías porque creen creer lo que les dicen la radio, la tele y los grandes diarios. Hay los que fueron tocados en sus intereses y hay un fuerte resentimiento en otros cuya situación económica no lo justificaría. Y hay, incluso, personas con largas trayectorias progresistas en posiciones inesperadamente retrógradas.
Todos buena gente, acaso lanzados sin saberlo contra la democracia. A la que culpan de todo cuando dicen que “esto no es una democracia”. A partir de esa negación, avalan un insurreccionalismo suicida como el que ha instalado astutamente el PCR, montado a caballo de la ingenuidad política de muchos y del cretinismo de otros.
Esa confusión es gravísima, porque ignora o niega que una cosa es la democracia y otra son los malos gobiernos.
Uno puede tirar la bronca contra este o aquel gobierno, o contra todos, pero eso es criticar una gestión. Que se puede cambiar. Todo puede cambiarse dentro de la Constitución y la ley. Precisamente por eso la democracia nunca es culpable y, al contrario, es la mejor garantía de cambio.
Parece mentira tener que recordar que la democracia es la lenta construcción de convivencia que venimos haciendo desde el ’83 y que hoy nos permite mantener la serenidad, tolerando la mentira contumaz que fluye del dial y de la tele, hoy repertorio de lugares comunes, editorialización disfrazada de información y censura de las ideas diferentes.
Más allá de matices, intereses corporativos o razones económicas, lo que el sector rural está haciendo desde hace tres meses es minar las bases de esa convivencia. Acaso la mayoría de ellos no lo ve, o no lo quiere ver, pero es la democracia la que está siendo esmerilada. Por eso huelgan todas las comparaciones con piquetes y piqueteros anteriores.
Con el espejismo de un dizque “nuevo federalismo” claramente anticonstitucional, y con la renovada demonización del “Estado” que para ellos encarna el matrimonio K, enormes porciones de las clases medias y altas se tragaron la masita envenenada de “campo versus Gobierno” y con eso revivieron lo peor de la Argentina: la polarización de posiciones. La vida nacional en blanco y negro.
Algunas entidades de elite, los pools sojeros, el capital más concentrado de la agroganadería, incluso sectores protegidos dentro del mismo Gobierno K, junto a prácticas periodísticas abyectas, están carcomiendo la democracia.
Generan desaliento, liman la confianza en las instituciones, instalan la idea de caos, descontrol y “desgobierno”. Todo eso que antaño precedía a los golpes militares.
En entusiasta coro anuncian que se acabó el crecimiento; que la inflación nos fagocita; que la economía se desmorona; que las encuestas “muestran” el desprecio popular hacia los K y así siguiendo.
Incluso proclaman un desabastecimiento que ha de estar sólo en Buenos Aires –es hora de que se enteren– porque aquí en el Chaco, mientras escribo esta nota, no hay desabastecimiento de nada. Supermercados, carnicerías, verdulerías, almacenes y ferias de barrio están como siempre. La semana pasada vi lo mismo en Santiago del Estero y en Tucumán, Córdoba y Rafaela. Y anoche en Corrientes. Debemos ser marcianos entre góndolas llenas.
Tal como hicieron todos los golpes de Estado, operan sobre las clases medias. Atemorizan, amenazan, golpean. Así es como golpean. Confundiendo, golpean.

Y con ellos, muchos chacareros verdadera y sinceramente afectados, pero con el libreto escrito por discípulos de Neustadt y Grondona.
Biblia y calefón, mondongo con dulce de leche, lo que se oculta es la soja transgénica que en casi todo el mundo se prohíbe pero aquí protegen todos, incluso el Gobierno. Y que arruina la tierra porque glifosato mata humus, y con eso no hay tutía. En Europa no se permite ni un metro cuadrado de transgénicos (salvo experimentales) y Francia acaba de cerrar incluso la importación. Pero de eso acá ni se habla y por eso es imperativo desnudar las tramas mentirosas que hoy difunden incluso los más inteligentes colegas, devenidos verdaderos dirigentes opositores.
En cuanto al Gobierno –al que voté y sin embargo cuestiono cada vez más por su torpeza y poca transparencia– se trata de defender la terminación de su mandato en 2011, para que sea sustituido, si ésa es su voluntad, por los votos del soberano. Y federalismo sí, claro, pero no más con “puebladas” inducidas.
Por eso es también un peligro que el Gobierno no reaccione. Su propia incongruencia le extravía el buen juicio y por eso no sabe ofrecerle a la sociedad una rápida salida a la emergencia; ni propone una reforma agraria surgida de un sano debate nacional como el que debe hacerse sobre retenciones, radio y televisión y derecho a la información. Por eso está el Congreso semicongelado; por eso mienten estúpidamente el índice inflacionario; y por eso junto a ministros y funcionarios que son de lujo se apuntalan otros que debieran ser corridos, por corruptos o por ineptos.
Lo peor de la Argentina ha vuelto. Junto a genuinos y heroicos chacareros, y desplazado ya el campesinado más pobre, los monstruos del pasado operan travestidos (con perdón de los travestis) en ruidoso montón.
Sólo que como esta vez se topan con una sociedad que hizo culto de la memoria, veremos quién gana. Porque en esto sí hay dos sectores: los demócratas y los “destituyentes”, como se dice ahora, conscientes o no.
Mempo Giardinelli
Hoy en Página12
Ya el país sabe que fue mentira el enfrentamiento entre dos “partes”.
Hoy todos sabemos que “el campo” es, en realidad, un sector de empresarios rurales que protestan porque van a ganar menos de lo que tenían pensado. Y todos sabemos, también, que el Gobierno metió la pata, no la sacó a tiempo y sigue confundido.
Pero lo que no parece claro –y hay que evidenciar– es que lo que este conflicto puede estar esmerilando, y muy velozmente, es a la democracia misma.
No importa si la sociedad argentina se merece esto o no. Tampoco importa tanto tal o cual retención, o si el malo de la película es Néstor o es Cristina.
Acá y ahora el debate profundo es si llegamos al final de un ciclo de 25 años de democracia imperfecta y volvemos para atrás; o si mejoramos las instituciones de la Constitución Nacional para avanzar hacia una democracia más justa, eficiente y distributiva.
Hay gente humilde que repite consignas vacías porque creen creer lo que les dicen la radio, la tele y los grandes diarios. Hay los que fueron tocados en sus intereses y hay un fuerte resentimiento en otros cuya situación económica no lo justificaría. Y hay, incluso, personas con largas trayectorias progresistas en posiciones inesperadamente retrógradas.
Todos buena gente, acaso lanzados sin saberlo contra la democracia. A la que culpan de todo cuando dicen que “esto no es una democracia”. A partir de esa negación, avalan un insurreccionalismo suicida como el que ha instalado astutamente el PCR, montado a caballo de la ingenuidad política de muchos y del cretinismo de otros.
Esa confusión es gravísima, porque ignora o niega que una cosa es la democracia y otra son los malos gobiernos.
Uno puede tirar la bronca contra este o aquel gobierno, o contra todos, pero eso es criticar una gestión. Que se puede cambiar. Todo puede cambiarse dentro de la Constitución y la ley. Precisamente por eso la democracia nunca es culpable y, al contrario, es la mejor garantía de cambio.
Parece mentira tener que recordar que la democracia es la lenta construcción de convivencia que venimos haciendo desde el ’83 y que hoy nos permite mantener la serenidad, tolerando la mentira contumaz que fluye del dial y de la tele, hoy repertorio de lugares comunes, editorialización disfrazada de información y censura de las ideas diferentes.
Más allá de matices, intereses corporativos o razones económicas, lo que el sector rural está haciendo desde hace tres meses es minar las bases de esa convivencia. Acaso la mayoría de ellos no lo ve, o no lo quiere ver, pero es la democracia la que está siendo esmerilada. Por eso huelgan todas las comparaciones con piquetes y piqueteros anteriores.
Con el espejismo de un dizque “nuevo federalismo” claramente anticonstitucional, y con la renovada demonización del “Estado” que para ellos encarna el matrimonio K, enormes porciones de las clases medias y altas se tragaron la masita envenenada de “campo versus Gobierno” y con eso revivieron lo peor de la Argentina: la polarización de posiciones. La vida nacional en blanco y negro.
Algunas entidades de elite, los pools sojeros, el capital más concentrado de la agroganadería, incluso sectores protegidos dentro del mismo Gobierno K, junto a prácticas periodísticas abyectas, están carcomiendo la democracia.
Generan desaliento, liman la confianza en las instituciones, instalan la idea de caos, descontrol y “desgobierno”. Todo eso que antaño precedía a los golpes militares.
En entusiasta coro anuncian que se acabó el crecimiento; que la inflación nos fagocita; que la economía se desmorona; que las encuestas “muestran” el desprecio popular hacia los K y así siguiendo.
Incluso proclaman un desabastecimiento que ha de estar sólo en Buenos Aires –es hora de que se enteren– porque aquí en el Chaco, mientras escribo esta nota, no hay desabastecimiento de nada. Supermercados, carnicerías, verdulerías, almacenes y ferias de barrio están como siempre. La semana pasada vi lo mismo en Santiago del Estero y en Tucumán, Córdoba y Rafaela. Y anoche en Corrientes. Debemos ser marcianos entre góndolas llenas.Tal como hicieron todos los golpes de Estado, operan sobre las clases medias. Atemorizan, amenazan, golpean. Así es como golpean. Confundiendo, golpean.

Gritando como el desaforado señor De Angeli. Y mezclándolo todo: resucitados chinoístas con caceroleros de Barrio Norte; insurreccionalistas atrasados un siglo junto a la vieja oligarquía terrateniente; paisanos con gente paqueta de Barrio Norte; la correntina Pando con represores retirados de Recoleta. Todos exaltados y con escarapela.
Y con ellos, muchos chacareros verdadera y sinceramente afectados, pero con el libreto escrito por discípulos de Neustadt y Grondona.Biblia y calefón, mondongo con dulce de leche, lo que se oculta es la soja transgénica que en casi todo el mundo se prohíbe pero aquí protegen todos, incluso el Gobierno. Y que arruina la tierra porque glifosato mata humus, y con eso no hay tutía. En Europa no se permite ni un metro cuadrado de transgénicos (salvo experimentales) y Francia acaba de cerrar incluso la importación. Pero de eso acá ni se habla y por eso es imperativo desnudar las tramas mentirosas que hoy difunden incluso los más inteligentes colegas, devenidos verdaderos dirigentes opositores.
En cuanto al Gobierno –al que voté y sin embargo cuestiono cada vez más por su torpeza y poca transparencia– se trata de defender la terminación de su mandato en 2011, para que sea sustituido, si ésa es su voluntad, por los votos del soberano. Y federalismo sí, claro, pero no más con “puebladas” inducidas.
Por eso es también un peligro que el Gobierno no reaccione. Su propia incongruencia le extravía el buen juicio y por eso no sabe ofrecerle a la sociedad una rápida salida a la emergencia; ni propone una reforma agraria surgida de un sano debate nacional como el que debe hacerse sobre retenciones, radio y televisión y derecho a la información. Por eso está el Congreso semicongelado; por eso mienten estúpidamente el índice inflacionario; y por eso junto a ministros y funcionarios que son de lujo se apuntalan otros que debieran ser corridos, por corruptos o por ineptos.
Lo peor de la Argentina ha vuelto. Junto a genuinos y heroicos chacareros, y desplazado ya el campesinado más pobre, los monstruos del pasado operan travestidos (con perdón de los travestis) en ruidoso montón.
Sólo que como esta vez se topan con una sociedad que hizo culto de la memoria, veremos quién gana. Porque en esto sí hay dos sectores: los demócratas y los “destituyentes”, como se dice ahora, conscientes o no.
Mempo Giardinelli
Hoy en Página12
sábado 7 de junio de 2008
jueves 5 de junio de 2008
бунт одного менеджера (¡la oficina se acabooooo!)
no es ni la redacción de Perfil, ni la de Popular ni Telam, se supone que es la redacción de un diario de Moscú y que el chabón que se saca mal, un periodista. Falso o real.....el sueño del pibe....
miércoles 4 de junio de 2008
lunes 2 de junio de 2008
Perfil: mierda pura

ya se que es un diario del orto, que escriben con los pies y que lo dirige un oligofrénico...pero, miren esto.
le hacen una nota al genio de Favio y titulan, como si fuera textual de Favio: "Cristina es un infierno", en la bajada ponen: "Ataca a la Presidenta".
Todo verso.
No solo Favio nunca pronuncia dicha frase, sino que además elogia abiertamente a CFK.
"Está buena la Presidenta"
la ojetividad de los medios que le dicen........
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